Del balaguerato y el síndrome del chocolate

Del balaguerato y el síndrome del chocolate
Por. Victor Garrido Peralta

Que las cosas se pueden ver tan ciertas dependiendo del cristal con que se miren es una realidad. Que mi pueblo sea hoy un pueblo de mendigos es otra realidad a la que a ese señor le corresponde alta responsabilidad. Que estemos gobernados por lo peor de nosotros, es  obra de ese señor. Que vidas valerosas fueran sesgadas es, así mismo, obra de ese señor. Que………. que me cuesta transmitir pensamientos sobre un difunto, también lo es. 

Que la memoria histórica nacional habrá de venir, como vino a otros tantos países, es una verdad ineludible. De que dicha memoria histórica habrá de juzgar, en su justa medida, los periodos y protagonistas de épocas pasadas y presente, no me cabe la menor duda. Que no habrá de estar basada en el aberrante oportunismo de los gobernantes pasados y presentes, quienes han prolongado y enaltecido la oscuridad de esa sangrienta época,  solo para ganar los votos de esos ilusos que aun enarbolan uno de los periodos más nefastos de nuestra historia, también lo es. Gobernantes estos que hoy administran lo de todos y lo de todas como propio, esos que carecen de valor para llamar a las cosas por su nombre, todo en aras de ganar simpatías.

Recuerdas la banda coloraaaa?, recuerdas los intocables generales?, recuerdas a Amim Abel, hermano de Faisal, nuestro profesor?; recuerdas  los allanamientos?, recuerdas, preciado hermano, a nuestro Francis?….. recuerdas a los muchachos de la cueva?……. a Goyito?, a Orlando?……, recuerdas la corrupción imperante?,…….. los fraudes electorales?. Recuerdas las colas de la Gómez  por aquellas funditas?……. recuerdas amigo de siempre, los exiliados,? la operación limpieza?…. Recuerda hermano, recuerda, que estos no son solo recuerdos para tantos que padecieron del balaguerato. 

Muchos viven hoy como la historia aquella de la abuela y su nieto: una abuela oye a su nieto hablar con nostalgia de una ex que le hizo la vida imposible, desde la infidelidad hasta el despilfarro. Debes estar sufriendo el conocido como síndrome del chocolate, dice la abuela a su nieto. Este confiesa desconocer dicho síndrome, a lo que la abuela responde diciendo: las heces, dicho en buen dominicano, la mierda, cuando recién sale del cuerpo humano parece mierda, huele a mierda, y al que la pruebe le sabrá a mierda, y todo el mundo reconocerá una plasta de mierda recién evacuada en cualquier lugar donde la encuentre. Pero, con el tiempo, esa mierda se seca, no huele a mierda, ni parece mierda y las personas pueden llegar a confundirse hasta llegar a pensar que es chocolate. Pero no deja de ser la misma mierda que fue defecada hace ya algún tiempo. 
Te pido excusas de antemano por la claridad de la abuela. Y por mi memoria histórica; pero por favor hermano en la misma fe, dejemos de llamar a la mierda chocolate.  

Me despido con una frase de Voltaire: A los vivos les debemos respeto pero a los muertos solo les debemos la verdad.

Esta entrada fue publicada en Noticias y política. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s