Sueños

Sigo soñando con la juvenil utopía de un lejano ayer, ya que la realidad me parece imposible. Sueño con un planeta tierra sin fronteras, de única raza: la humana, con una sola religión: el amor.

Sigo soñando con una Quisqueya “libre e independiente de toda potencia extranjera,” no sólo de la pobre inmigración económica haitiana, de la que de aplicarse las leyes horizontalmente no tendríamos porque preocuparnos. Sueño que en nuestra isla el poderoso imperio del norte ha dejado de succionar nuestras riquezas naturales, de controlar nuestra economía y de corroer nuestro Estado.

Sigo soñando con una Patria donde el gobernante de turno, no sólo pregone transparencia e igualdad en los foros internacionales, cuando en lo interno no es capaz de tomar decisiones firmes por el bienestar común. Sueño con un comercio interno justo, productivo y autosuficiente, donde los funcionarios de turno dejan de manejar el dinero de todas (os) como propio y los que así lo hacen son condenados con la más largas de las penas.

Sigo soñando que el 60% de nuestras población que hoy se encuentra en la pobreza, y pobreza extrema ( informe CEPAL 2015), ha salido de la misma, ya que las riquezas no se quedan en los bolsillos de los que abusan del “analfabetismo ilustrado” de las grandes mayorías nacionales y del inhumano y personal interés de los verdaderos traidores a la Patria. Esos que se hicieron y se hacen cada vez más ricos con las que fueron industrias y tierras nacionales para con ellas explotar a los que cada día son más pobres.

Seguiré soñando que los recursos hoy dedicados a la educación, no son utilizados sólo en la construcción de escuelas (V. Garrido Peralta, Listín Diario 3/12/92) por los beneficios que esto conlleva, sino que se realizan cambios estructurales profundos en el sistema educativo nacional, público y privado.

Sueño con un modelo de salud de cobertura universal, donde por el mero hecho de ser nacional de esta tierra de Dios, todas las necesidades “catastróficas” o no quedan cubiertas por el mejor de los servicios médicos existentes, de nivel internacional. Seguiré soñando que en las manipuladas ayudas (solidaridad, bono-gas,…) que hoy se otorgan, no se aplica preferencia alguna al ser asignadas, las que sirven para capacitar, apoyar y motivar a los ciudadanos (as) que así lo requieran hasta ser insertados en la cadena productiva.

Llego hasta delirar con que todos los servicios públicos pertenecen al estado cubriendo cada rincón del terruño; con un agua de calidad, una energía eléctrica de vanguardia a un costo razonable y una basura que no se ve por doquier y es reciclada con la ayuda de todos (as).

Sueño con  viviendas de calidad a costos reales, hogares donde el último asesinato ocurrió hace 30 años y ya dejamos de ser prisioneros en ellos.

En fin, al parecer he de seguir soñando hasta llegar a ese mundo de sueños donde el Eterno es el Rey.

Por. Victor Garrido Peralta.

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Una respuesta a Sueños

  1. agueda dijo:

    Excelente articulo, seguir soñando con esa República Dominicana, ojala nuestros nietos la vivan.

    Como siempre sin ningún desperdicio.

    Le gusta a 1 persona

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