Un dominicano en Arabia.

Un dominicano en Arabia.

Tres strike and out! El pequeñín, de nombre Bilal, que no me llega literalmente al pecho, de unos 4 pies de estatura; el mismo que Attiya me advertido que ejercitara cautela en el trato pues podia tener problemas con el, cruzo el bate por tercera vez y fue hecho out. El, recién pasado Jefe del Departamento de Cirugía del Hospital, actual Director de la Cátedra de Cirugía de la Escuela de Medicina y persona temida por todos debido a su poder y relaciones en el Reinado de Arabia Saudita termino experimentando en carne propia el carácter de un criollo dominicano. 

Resulta que sin conocerlo de nada, hace alrededor de un mes, en el handover, reunión del Servicio de Cirugía, que tiene afecto cada mañana a las 7:45 horas, en el momento en que el fellow de nuestra división, estaba presentando uno de nuestros casos: una paciente de alrededor 85 anos, y digo alrededor, puesto que por primera vez me encuentro con una población que verdaderamente presta poca atención a su edad, he constatado el que muchos no saben su fecha de nacimiento, que paraíso para aquellos que estamos entrando en cierta edad, jajaja. Pero bien, volvamos al caso que nos ocupa, dicha paciente presentaba varias comorbilidades, ademas de un mal estado general y múltiples lesiones en su hígado. Hasta ese momento nuestro manejo consistía en lograr obtener un diagnostico preciso de los nódulos hepáticos y a su vez optimizar su estado general de salud. De repente, se oye una voz que de forma ruda e irrespetuosa se dirige a mi cuestionando lo que hasta ese momento inicial de contacto se venia realizando, pretendiendo el forzarme a llevar la paciente al quirófano, esto sin aun tener claro el diagnostico de las lesiones hepáticas. Todo el que me conoce sabe que no son las primeras horas de la mañana las mejores horas para incordiar, aun así, hice uso de un profundo auto control y respondí con datos estadísticos y planteamientos científicos el ataque, primer strike. Me mantuve firme en mi postura y contuve la embestida de la jerarquía hospitalaria donde el pequeñín llevo sus lamentos de animal herido. Los estudios biológicos, imágenes e histopatoligico realizados reafirmaron la certeza del manejo, para honra y gloria del Creador siempre. 

No obstante continuo el pequeñín sus ataques con puñaladas traperas, ahora instigando a los benjamines del servicio, quienes por su jerarquía académica/quirúrgica emprenden conocida la labor de zapa, claro sin dar la cara. La metodología utilizada, entre otras, fue la de sembrar dudas al manejo de mis casos, esto fue ejecutado no solo en el servicio, sino que abarco todo el hospital. Nueva vez, mi Señor y Salvador aplasta contundentemente este ataque, esto así, al obtenerse resultados sumamente positivos con manejos clínicos/quirúrgicos nunca antes aplicados por mis actuales colegas algunos en situaciones criticas. 

Siguen las cotidianas batallas, se continua desplegando la ofensiva cuestionadora, solo para que una y otra vez se manifestase la gloria de nuestro Creador, bendiciendo nuestra labor, lo que hasta a mi me ha sorprendido. 

Al transcurrir de unos quince días de fuego cruzado desde la primera publica envestida de la diminuta figura, al encontrarnos reunidos en la conferencia semanal de radiología, al dar comienzo a las presentación de imágenes radiológicas de un paciente con nódulos hepáticas, sin haber completado el radiólogo la presentación de todas las imágenes, nueva vez, soy interpelado por el mismo personaje, el pequeñín: Víctor que tu harías en este caso? respondo: no se ha terminado de presentar todas las imagen, agregando, el que me gustaría verlas todas en especial la del nacimiento de la suprahepatica media. El pequeñín: no hace falta, esta libre y lejos de la lesión, intercede el Dr. Tojamy, pero espere que le muestre todas las imagenes! A lo que insiste el pequeñín, no hace falta, dinos que harías tu en ese caso Víctor? Retomo la palabra y al iniciar mi exposición vuelvo a ser interrumpido antes de concluir por el mismo incordio, a lo que ya, en tono reactivo, pero muy moderado, vuelvo con mis razonamientos, y añado lo siguiente: este caso debe ser estudiado a profundidad, la imagen del nacimiento de la suprahepaticas me parece imprescindible de evaluar, además de que aun y cuando sea un hemangioma de 5 cm, como aseguraba todo el presente, en respaldo a su aun líder, el pequenin, no tiene este caso indicación quirúrgica, ya que, debía manejarse conservadoramente embolizando u observando con imágenes periódicas la evolución de la lesión, además de que no me parecía, en lo poco que había visto el que fuese un hemangioma, de tal forma, que lo que procede es, entran varios colegas al ruedo en solidaridad con el pequeñín, yo solo contra la pared devolviendo con todo lo que puedo, segundo strike y continua el conteo.

Dos días después del debate en radiología, me llama el pequeñín para en voz cordial ofrecerme en bandeja de plata el caso e incluso ofrecer su asistencia en el momento de la realización de la cirugía. A lo que con reservas le respondo; que si, yo encantado, gracias. Mi primario objetivo era el proteger a este indefenso enfermo, quien sin saberlo, estaba siendo preparado para su ejecución; y a su vez, ver hasta donde llevarían el caso, tanto el como la administración. Clamo al Padre celestial al respecto, Attiya, quien estaba de vacaciones, viene, existe revuelo en la jefatura hospitalaria, lo ocurrido en la sesión de radiología ha llegado hasta allí. Para entonces, había yo individualmente revisado el TAC, por lo que fundamento ahora mi contraindicación quirúrgica no solo a lo manifestado en su momento, sino que en ese momento estoy apoyado por la aparición de una imagen aparentemente metástasis en la vena cava, si, el mismo lugar antes enfatizado, en el nacimiento de la suprahepaticas. La administración presiona para que haga la cirugía, hasta que se decide el ir a revisar las imágenes. El obrando en mi accionar, una vez mas, se confirman lo expresado por mi, lo que me sirve de fundamento para expresar el que no realizaría, ni participaría, en esta ni ninguna cirugía con el pequeñín, utilizando fuertes calificativos a lo que se pretendía hacer con este enfermo. Se concluye con la solicitud de otra prueba diagnostica de imagen al día siguiente y queda la cirugía suspendida, el director medico expresa el que me llamara cuando las nuevas pruebas se hayan realizado para revirsarlas juntos, lo que no ocurre, ya que fue cancelado el estudio y el enfermo llevado a quirófano al día siguiente para penosoamente fallecer al segundo día después de la cirugía. 

El pasado día 23 de Junio, encontrandonos realizando la visita conjunta del servicio a todos los enfermos admitidos, grand round, al llegar al area de cuidados intensivos se inician las presentaciones de enfermos y llegamos a uno de mis casos, inicio un debate respetuoso de manejo con el intensivista, de nuevo se interrumpe el cientifico debate al escucharse la voz inquisidora del pequeñín decir: Víctor, tu no puedes hacer eso” y bueno esta vez como buen dominicano ya me toco bajar a su nivel e utilizar el mismo tono de tal forma que lo puse en su lugar, aquello fue una bomba, tercer strike por lo que fue out en home.


 

Por. Victor Garrido Peralta
Arabia Saudita.

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