Contra el Virus de la Influenza H1N1

Contra el Virus de la Influenza H1N1
Por Víctor Garrido Peralta.

Amigos(as), en este momento de reaparición del virus de la influenza H1N1, me permito compartir reflexión al respecto. Sabemos que el virus es muy dañino, por su rápida replicación e índice de mutación en el organismo, las manifestaciones a nivel respiratorio son severas y puede llevar a la muerte, en caso de insuficiencia respiratoria, la que se agrava al momento de la necesidad de respiración asistida lo que incrementa la mortalidad por día de intubación. Entiendo que la prolongada etapa de contagio, es uno de los puntos más preocupantes, esto así pues las personas pueden ser portadoras sanas, propagando la enfermedad sin manifestaciones clínicas.

Sabemos que el virus de la influenza humana varia cada año y cada año se desarrolla una vacuna para el que corresponda a ese periodo de tiempo, por lo que la vacuna contra la influenza estacional recién pasada no tiene capacidad protectora contra el H1N1. De igual forma conocemos de la parcial eficacia del tratamiento retroviral que se administra a los enfermos con H1N1.

Medidas a considerar:
I.- Cumplir con todas las recomendaciones que ha emitido el centro de control y prevención de enfermedades de Estados Unidos, conocido por sus siglas en Ingles CDC, y la Organización mundial de la salud (OMS).

II.- Detectar los síntomas a tiempo y acudir de inmediato a su hospital/medico.

III.- Contar con un sistema inmunológico fuerte.

I.- Las recomendaciones del CDC y la OMS:
1.- Cubra nariz y boca con pañuelos desechables al toser y estornudar. Tírelos en una bolsa de plástico y ciérrela (puede ese pañuelo ser contagioso por 24 horas). Lávese las manos.

2.- Si no tiene pañuelos desechables, estornude sobre el ángulo interno del codo.

3.- Evite asistir a lugares concurridos, de preferencia, permanezca en casa, y si tiene que salir, utilice un cubre boca, esto en las ciudades donde se ha detectado la presencia del H1N1.

4.- No salude de mano, abrazo o beso, sobre todo si están enfermos.

5.- Evite escupir al aire libre y no comparta vasos, cubiertos, alimentos, ni bebidas.

6.- Evite viajar a países de potencial contagio a menos que sea imprescindible.

7.- Llevar una botella de alcohol y desinfectar las manos y boca periódicamente, dejarlo secar al aire.

8.- En la medida de lo posible, evitar que los niños, personas mayores, transplantadas, con cáncer, e inmunocomprometidas en general salgan de casa, son estos los mas vulnerables.

II.- Detección temprana:
Si detecta alguno de los siguientes síntomas: dolor de cabeza, congestión nasal, fiebre (mayor de 38°C), tos, ardor y dolor de la garganta, nauseas o vomito, acuda de inmediato al hospital/médico. NO SE AUTOMEDIQUE.

III.- Fortalecer sistema inmunológico:
E sistema inmunologico nos protege del desarrollo de las enfermedades, actuando como defensa natural del cuerpo humano contra las infecciones virales o no, cuerpos extraños, etc. Lo que realiza por medio de una serie de mecanismos, combatiendo y destruyendo organismos infecciosos y/o invasores en general, antes de que causen enfermedad.

Su sistema inmunológico está siempre alerta para detectar y atacar al agente infeccioso o no antes de que cause daño. Sea cual fuere el agente, el sistema inmunológico lo reconoce como un cuerpo ajeno y hace para destruirlo.

Nutrientes directamente relacionados con el sistema inmunológico:

Vitamina C: aumenta la producción de interferón, por lo que la inmunidad se puede potenciar. Además, esta vitamina es necesaria para formar colágeno, un componente esencial de las membranas de las células, por lo que la vitamina C contribuye al mantenimiento de las barreras naturales contra las infecciones. Fuentes alimentarías: guayaba, kiwi, mango, piña, caqui, cítricos, melón, fresas, bayas, pimientos, tomate, verduras de la familia de la col, frutas y hortalizas en general.

Vitamina E: diversos estudios han demostrado que aumenta la respuesta inmunológica en uno de estos se administró 1000 UI/día/oral de esta vitamina a personas que no seguían una alimentación sana y con defensas bajas, y su respuesta inmunológica mejoró notablemente. Fuentes alimentarías: aceite de germen de trigo, aceite de soja, germen de cereales o cereales de grano entero (pan, arroz y pastas alimenticias integrales, etc.), aceites de oliva (de primera presión en frío), vegetales de hoja verde y frutos secos.

Vitamina A: representa un papel esencial en las infecciones y en el mantenimiento de la integridad de la superficie de las mucosas (barreras naturales contra las infecciones). Fuentes alimentarías de vitamina A: hígado, mantequilla, nata, huevo y lácteos completos.

Fuentes alimentarías de beta-caroteno: cuando el organismo lo requiere, se transforman en vitamina A. Presente en verduras de color verde o de coloración rojo-anaranjado-amarillento y algunas frutas (albaricoques, cerezas, melón y melocotón…).

Otras vitaminas: se han descrito alteraciones del sistema inmunológico asociadas al déficit de vitaminas del grupo B. La carencia de ácido fólico o vitamina B9 suprime la respuesta de algunos linfocitos, lo que a su vez se acompaña de una disminución de anticuerpos (sustancias que luchan contra los gérmenes y tóxicos). También se sabe que las deficiencias de tiamina o B1, riboflavina o B2, ácido pantoténico o B5, biotina o B8 y cianobalamina o B12, pueden disminuir la producción de anticuerpos. Fuentes alimentarías: El complejo vitamínico B aparece en la mayoría de alimentos de origen vegetal (verduras, fruta fresca, frutos secos, cereales, legumbres) y en los de origen animal (carne y vísceras, pescado y marisco, huevos y en los productos lácteos). El ácido fólico se encuentra mayoritariamente en la verdura de hoja verde, legumbres verdes, frutas, cereales de desayuno enriquecidos e hígado, y la vitamina B 12 abunda en el hígado y el marisco, pero también está presente en alimentos como carne, pescado, huevos y productos lácteos.

Flavonoides: son sustancias propias de plantas (colorantes) de acción antioxidante. Están presentes en numerosos vegetales, algunos de los cuales potencian la acción de la vitamina C. Además incrementan la respuesta inmunológica, tienen un efecto antiinflamatorio y protegen las células endoteliales, que se encuentran en las paredes de los vasos arteriales y venosos. Fuentes alimentarías: verduras de la familia de la col, verdura de hoja verde, frutas rojas, moradas (uva) y cítricos.

Hierro: el déficit de hierro es relativamente frecuente y afecta principalmente a mujeres jóvenes y embarazadas; disminuye la proliferación (multiplicación y crecimiento) celular y la respuesta inmunológica. Fuentes alimentarías: hígado, carnes (especialmente la de caballo), pescado, huevo y, en menor proporción, lácteos.

Zinc: la carencia de zinc es relativamente frecuente en niños, mujeres embarazadas, madres lactantes, ancianos y personas vegetarianas y/o que realizan dietas bajas en calorías. El consumo habitual de tabaco también se puede considerar factor de riesgo de déficit. Su carencia influye en el sistema inmunológico y afecta fundamentalmente a órganos linfoides (que producen linfocitos) y a la respuesta inmunológica por ende. Fuentes alimentarías: mariscos, hígado, semillas de calabaza, quesos curados, legumbres y frutos secos, cereales completos, carnes, pescados, huevos y lácteos.

Selenio: el déficit de selenio afecta a la inmunidad, estando disminuida, entre otros, la actividad bactericida, la respuesta de los anticuerpos frente a ciertos tóxicos y el desarrollo de linfocitos. Fuentes alimentarías: carne, pescado, marisco, cereales, huevos, frutas y verduras. Como medidas generales debemos tener una dieta equilibrada, con bajo contenido en grasas y alto contenido en frutas y verduras, así como proteínas, tomar abundante agua (3lits por día), dormir adecuadamente y sobre todo disminuir el estrés. Como medidas adicionales podemos incrementar la ingestión de suplementos nutricionales, ya que no ingerimos la cantidad necesaria de alimentos para que nuestro organismo funcione a plena capacidad.

Para concluir les motivo a reconocer que el problema no es exclusivo, es un problema de todos(as), el contagio puede llegar a tu ciudad, o casa si no seguimos las medidas correspondientes. Por ultimo una dirección de correo electrónico a consultar periódicamente: (www.cdc.gov/spanish)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Health and wellness. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s